SEMINARIO SOBRE ALONSO DE VANDELVIRA EN SANLÚCAR DE BARRAMEDA

El jueves 19 de junio se celebró en las magníficas caballerizas del Palacio Ducal de Medina Sidonia, en Sanlúcar de Barrameda, el Seminario dedicado a la figura de Alonso de Vandelvira y su obra entre Sanlúcar y Cádiz.

El seminario ha sido organizado por la Real Academia Provincial de Bellas Artes de Cádiz y la Fundación Casa Medina Sidonia.

Alonso de Vandelvira llegó a Sevilla en 1588 procedente de Sabiote, con su tratado de Cortes de Piedra como carta de presentación y un apellido ilustre que poco le sirvió en su tierra natal.

Después de ocho años trabajando en Sevilla en los principales edificios del momento (Lonja de Mercaderes, Sagrario de la catedral) y dando trazas de un gran número de conventos, Alonso de Vandelvira se trasladó a la Cádiz devastada por el ataque anglo-holandés de 1596 dirigido por el Conde de Essex. Allí participó en la reconstrucción y fortificación de la ciudad auspiciada por Felipe II, siendo maestro mayor, entre otros puntos, en la construcción del baluarte de Benavides, uno de los dos que flanquean la llamada Puerta de Tierra. También participó en la reconstrucción del puente Suazo, que conecta la isla de León con tierra firme. Entre otros edificios trazó y construyó el edificio del ayuntamiento, con una fachada con torre central con reloj que no se conserva en la actualidad pero que se conoce por los grabados antiguos, la ampliación de la iglesia de Santa María y la capilla del Pópulo.

En Sanlúcar de Barrameda su obra es aún mayor, participando, de la mano del VII duque de  Medina Sidonia, Alonso Pérez de Guzmán, en la traza y construcción de un gran número de edificios religiosos: el campanario de la parroquia de Nuestra Señora de la O, el monasterio de Madre de Dios, la iglesia del convento de Regina Coeli, el santuario de Nuestra Señora de la Caridad, el convento de la Merced y el convento de la Victoria.

Si la imagen señorial de Úbeda se debe a Andrés de Vandelvira, de la mano principalmente de la familia Cobos-Molina, Sanlúcar presume de ser una ciudad conventual debida, en gran parte, a su hijo, Alonso de Vandelvira.

Alonso de Vandelvira, arquitecto y tratadista, ubetense universal de pura cepa, nacido en la cuesta del Losal, bautizado en la parroquia de Santo Tomás apadrinado por el camarero Vago, terminó sus días, no se sabe exactamente, entre 1626 y 1627 en Sanlúcar. Los gaditanos ya están trabajando en los actos de conmemoración del inminente cuarto centenario de su muerte, mientras que en su patria permanece siendo un auténtico desconocido, haciendo honor al aforismo de que nadie es profeta en su tierra. Creo que aún estamos a tiempo de solucionar esta injusticia.